9 razones en contra del nuevo sistema de financiamiento solidario de la educación
El Gobierno nos presenta un nuevo proyecto para el financiamiento de la Educación Superior, que supone reemplazar al actual crédito CAE.
Este proyecto se describe como solidario, justo y equitativo...pero ¿Es así realmente?
Conoce aquí por qué creemos que estas aseveraciones son falsas.
no soluciona nada

NO VA AL CORAZÓN DEL PROBLEMA

Este nuevo crédito continúa con la lógica del endeudamiento estudiantil, por sobre el financiamiento solidario
Entendemos Financiamiento Solidario como un sistema con mayor recaudación, donde los que tienen más aportan más; que fomenta la educación pública mediante aportes basales y gratuidad universal en las instituciones, expandiéndose a otras de valor público.
y continúa entendiendo a la educación como un bien de consumo que los y las estudiantes deben costear de su propio bolsillo.
En base a esto creemos que este proyecto en vez de dar soluciones a estudiantes, sólo profundiza el problema de un Estado que no garantiza el acceso a educación de calidad para todas y todos.

ojo con la letra chica

NO MEJORA LA SITUACIÓN DE LOS ENDEUDADOS

Este proyecto “se hace cargo” de los estudiantes solo permitiendo traer su deuda del CAE al nuevo sistema pagando un costo de transferencia de la deuda de hasta 5 UTM ($240.000 aproximadamente). Aún así, el sistema no ofrece verdaderos beneficios para quienes no puedan pagar y sólo en casos en que se acredite un ingreso por debajo al sueldo mínimo, se suspenden las cuotas, alargando el tiempo de deuda para los y las estudiantes.

la desregulación

PERJUDICA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

A diferencia del actual sistema de gratuidad, este nuevo crédito no exige requisitos de calidad a las Instituciones de Educación Superior (IES) que se adscriben a él, e inclusive, les entrega más dinero, manteniendo así uno de los principales problemas de la educación en Chile: desregulación y mala calidad en algunas instituciones.

La banca siempre gana

¿ELIMINA LA BANCA?

Sí, y esta vez gana doble. Sacar a la banca va a implicar que el Estado le compre todos los créditos que actualmente tiene. Además, la banca reaparece a la vuelta de la esquina, ya que el nuevo crédito no cubre el arancel completo de las carreras, provocando que estudiantes y familias tengan que acudir de igual forma a un banco o a la misma universidad para costear la diferencia y dejando como consecuencia personas con una pesada mochila de dos o más deudas.

Cobrar lo que quieran

DESREGULA LOS ARANCELES

Ya lo mencionamos antes: este nuevo sistema no exige un límite de arancel a cobrar por las Instituciones de Educación Superior, pudiendo estas últimas cobrar los montos que quieran, perpetuando el hecho de que Chile es uno de los países más caros para estudiar de la OCDE.
La brecha entre el arancel real y lo cubierto por el Estado lo tendrá que cubrir el/la estudiante.
Mira esta tabla comparativa con los valores

Competencia desleal

VA EN CONTRA DE LOS AVANCES EN GRATUIDAD

El nuevo proyecto invita a Instituciones de Educación Superior (IES) a dejar de adscribirse a la gratuidad y pasarse al nuevo sistema con una oferta difícil de rechazar: mayor cobertura en sus aranceles, libertad de precios, subsidio fiscal y condiciones menos exigentes que cumplir a diferencia de la gratuidad. Esto sería terrible para esos estudiantes porque pasarían de estudiar gratis a endeudarse para sacar su carrera.
Además, esta desconexión y vía paralela atenta contra la gratuidad y crea una competencia desleal entre las IES.

Mira este gráfico

Las cosas por su nombre

NO ES SOLIDARIO

El proyecto no es solidario: Los que tienen más no contribuyen más y obliga a estudiantes a conseguir créditos adicionales para costear el 100% de la carrera.
También, estudiantes del 10º decil que hoy sí pueden acceder al CAE, no podrán acceder a este nuevo sistema. Por lo que dada la alta desigualdad de ingresos de nuestro país, familias con ingresos de $611.729 por persona no tendrán posibilidad de financiar al contado ni un solo arancel.

del dicho al hecho

ES TRAMPOSO

Trampas del proyecto:
• “Establece un plazo máximo de deuda de 15 años”. En realidad se puede llegar hasta los 20 años.
• “Existe un tramo exento de no paga”. Sólo se suspenden las cuotas, prolongando los años de deuda. Además sólo puedes acceder a este beneficio si ganas MENOS que el sueldo mínimo.
• “Elimina la banca” Se ofrece un financiamiento que no alcanza a cubrir el arancel, haciendo imprescindible buscar otro tipo de financiamiento como créditos bancarios.

Después de tanta lucha

¿FIN AL LUCRO?

Se permite que las Instituciones de Educación Superior con fin de lucro puedan ser parte de este sistema, manteniendo abierta la ventana para que el dinero vaya a parar a los bolsillos de los propietarios y no sea invertido en mejor educación. No queremos que la educación siga siendo un negocio y las instituciones abusando de los estudiantes. No más cesantes Ilustrados y agobiados por la mochila de deuda.